Guardianes que dibujan puentes entre culturas...







Español e inglés en China

Los chinos dan un papel secundario al idioma español
15/10/2008

La directora del Instituto Cervantes en China asegura que el problema básico para impartir castellano en el país del Sol Naciente es la falta de profesores

Inmaculada González Puy lleva 25 años viviendo en China. Su vinculación con el Instituto Cervantes se remonta al 2005, un año antes de la fecha en la que se materializó la apertura del centro en Pekín. 3000 chinos ya han aprendido español en las aulas del Instituto Cervantes.


¿Cómo surgió la idea de abrir un Instituto Cervantes en China?
El hecho de estar en China, es un país con 1300 millones de habitantes, formaba parte del plan de estrategia del Plan de Acción en Asia-Pacífico. De lo que se trataba era de encontrar la fórmula más adecuada para entrar en ese país. Se decidió que la manera era llegar a un acuerdo con las autoridades chinas que nos permitiera abrir un centro en Pekín y con la posibilidad de abrir centros en otras ciudades y con la reciprocidad de abrir algún centro cultural chino, que probablemente se abra en el futuro.


¿Cuál ha sido la evolución del Instituto Cervantes en este país en los dos años de andadura?
El primer año ha sido un año de trabajo para consolidar la idea del español en China porque, de alguna manera, estaba considerado como una lengua secundaria. Daban y dan prioridad al inglés pero también a otras lenguas como el japonés o el alemán. Ubicar el español en el mapa, esa ha sido nuestra primera tarea y yo creo hemos avanzado de forma considerable.

Hay que tener en cuenta que a finales del 2005 hicimos un estudio sobre la situación del español en China y salieron aproximadamente unas 5000 ó 6000 personas que estudiaban el español en toda China y solamente en universidades, en la enseñanza reglada (5000 personas en un país de 1300 millones). Las cifras son sorprendentes.


¿Con qué dificultades os encontráis para impartir español en China?
El problema básico es la falta de profesores. Nosotros estamos desarrollando una labor importante de formación de profesores colaborando con universidades chinas. Es importante ese papel que tiene Castilla y León de poder formar profesores chinos aquí. Es fundamental, con becas que vengan aquí. Al final una buena parte de profesores chinos acabarán formándose en universidades precisamente en Castilla León y quiero hacer patente nuestro agradecimiento por esa labor de becas que se están concediendo.

¿En este momento cómo se materializa el convenio?
En este momento son 25 becas pero yo creo que van a ir en aumento porque realmente la demanda es muy importante. Creo que la formación de profesores tiene un importantísimo efecto multiplicador porque, por mucha demanda que exista, si las propias universidades chinas no pueden acometer esa demanda con medios suficientes y personal cualificado, no va a crecer el número de estudiantes. Por otro lado, la formación que nosotros podemos ofrecer allí directamente a los alumnos con recursos como el aula virtual del español, es también un efecto multiplicador. En China estamos hablando de 221 millones de internautas, por lo tanto, el recurso de internet es un arma fundamental.

La dificultad para que los chinos aprendan español es importante
Tienen bastante facilidad para aprender lenguas extranjeras y aunque nuestras gramáticas son muy diferentes encuentras gente que no ha salido del país y sin embargo habla muy buen español. Hemos abierto una base de datos para que esas personas que están aprendiendo español luego pueda acceder a un trabajo o colaborar con empresas españolas.


El inglés en China
11 de septiembre de 2007, por Achai

Hay lugares en donde aprender un idioma puede resultar muy complicado a diferencia de otros en los cuales puede resultar una tarea muy sencilla de realizar. Es decir, hay ciertas partes del mundo en que estudiar un idioma se vuelve un asunto de segundo orden ya que no es de vital importancia para la supervivencia. No obstante, también ha habido lugares y aún los hay en donde no se puede aprender algún idioma no por motivos económicos sino más bien por motivos culturales o políticos.
Se daba un papel secundario al español pero, sin embargo, hay muchísimo interés, que es creciente, por las relaciones estrechas que tiene China con España y con Latinoamérica que se están desarrollando sobre todo en estos últimos años.
Este es el caso que experimentó por mucho tiempo China ya que no permitía que su población aprendiera a estudiar el idioma inglés como una lengua extranjera. Sin embargo, esta situación cambió de manera radical desde hace algunos años cuando esta nación oriental abrió sus puertas al mercado occidental. Tras este hecho que se denomina como una política de brazos abiertos hacia todo lo que viene de la otra parte del mundo, es que se ha dado una gran demanda de diversos aspectos que fomentan el aprendizaje del inglés. Entre los cuales tenemos, la gran demanda de instrumentos escritos y orales que permitirán la correcta enseñanza del inglés. Cabe mencionar que es fenómeno se ha desarrollado de manera más importante en Shangai puesto que aquí se ha captado todas las variantes culturales que se dan al momento de su aprendizaje.
En sí, a lo largo y ancho del territorio chino en los últimos años se ha dado una gran curiosidad y ansiedad por estudiar todo lo que concierne al inglés. Es decir todo lo que le rodea, es por este motivo, que los métodos de carácter idiomática que tienen que ver con esta lengua han ido cambiando con el correr de los años debido a la incesante demanda de aprendizaje. Es decir las necesidades de los chinos cambiaban cada vez más y para que esas necesidades fueran satisfechas, el idioma inglés también se tuvo que ajustar a esa realidad.
Asimismo, cabe mencionar que se hizo hincapié en el aprendizaje de materiales audiovisuales y de textos especializados para un correcto y fluido manejo de la lengua inglesa. En sí, este proceso se dio y se da tanto en las escuelas como en otras instituciones de carácter educativo en donde se pueda implementar el estudio progresivo del inglés como una lengua extranjera. Este hecho se volvió algo de suma importancia para las autoridades chinas ya que para ellos significaba mucho que su población pueda aprender y conocer otra lengua extranjera. Asimismo, se puede decir que entre los métodos de enseñanza que se han empleado para que se pueda llevar a cabo esta tarea tenemos el aprendizaje con material que se reafirma en lo gramatical y en la pronunciación del inglés. Cabe acotar que de un tiempo a esta parte numerosos turistas han llegado a China y han entrado en constante contacto con las diversas comunidades de esta nación. Por este motivo, que se concatena al de la aparición y afianzamiento de muchas publicaciones escritas en inglés, China ha podido verse inmersa en un proceso continuo de aprendizaje de este idioma.
De otro lado, los vínculos de carácter comercial, político y cultural que China ha emprendido con otras naciones ubicadas al occidente del planeta, han hecho que la demanda de la enseñanza del inglés haya crecido de manera ostensible. Esta capacitación, la ven los chinos como una herramienta para su futuro desarrolla ya que si la manejan podrán desenvolverse de la mejor manera ante un mundo tan globalizado como en el que vivimos actualmente, y en el que su país de origen cumple un papel tan preponderante.
Finalmente, se puede decir que estos procesos de enseñanza se dan tanto en las escuelas como en las universidades chinas ya que ambos lugares son el centro fundamental para que las nuevas generaciones chinas puedan adaptarse a todos los cambios que se han estado dando en estos últimos años. Por último, como dato añadido también puede mencionarse que no solo el inglés es el único idioma al que se le está dando una mayor preponderancia actualmente en China. Los estudiantes chinos también se están interesando de sobremanera en aprender otros idiomas tales como el ruso, el portugués, el francés y el alemán.

The Bilingual Advantage

By Claudia Dreifus (The New York Times. May 30, 2011)


A cognitive neuroscientist, Ellen Bialystok has spent almost 40 years learning about how bilingualism sharpens the mind. Her good news: Among other benefits, the regular use of two languages appears to delay the onset of Alzheimer’s disease symptoms. Dr. Bialystok, 62, a distinguished research professor of psychology at York University in Toronto, was awarded a $100,000 Killam Prize last year for her contributions to social science.


Q. How did you begin studying bilingualism?


A. You know, I didn’t start trying to find out whether bilingualism was bad or good. I did my doctorate in psychology: on how children acquire language. When I finished graduate school, in 1976, there was a job shortage in Canada for Ph.D.’s. The only position I found was with a research project studying second language acquisition in school children. It wasn’t my area. But it was close enough.


As a psychologist, I brought neuroscience questions to the study, like “How does the acquisition of a second language change thought?” It was these types of questions that naturally led to the bilingualism research. The way research works is, it takes you down a road. You then follow that road.


Q. So what exactly did you find on this unexpected road?


A. As we did our research, you could see there was a big difference in the way monolingual and bilingual children processed language. We found that if you gave 5- and 6-year-olds language problems to solve, monolingual and bilingual children knew, pretty much, the same amount of language.


But on one question, there was a difference. We asked all the children if a certain illogical sentence was grammatically correct: “Apples grow on noses.” The monolingual children couldn’t answer. They’d say, “That’s silly” and they’d stall. But the bilingual children would say, in their own words, “It’s silly, but it’s grammatically correct.” The bilinguals, we found, manifested a cognitive system with the ability to attend to important information and ignore the less important.


Q. How does this work — do you understand it?


A. Yes. There’s a system in your brain, the executive control system. It’s a general manager. Its job is to keep you focused on what is relevant, while ignoring distractions. It’s what makes it possible for you to hold two different things in your mind at one time and switch between them.


If you have two languages and you use them regularly, the way the brain’s networks work is that every time you speak, both languages pop up and the executive control system has to sort through everything and attend to what’s relevant in the moment. Therefore the bilinguals use that system more, and it’s that regular use that makes that system more efficient.


Q. One of your most startling recent findings is that bilingualism helps forestall the symptoms of Alzheimer’s disease. How did you come to learn this?


A. We did two kinds of studies. In the first, published in 2004, we found that normally aging bilinguals had better cognitive functioning than normally aging monolinguals. Bilingual older adults performed better than monolingual older adults on executive control tasks. That was very impressive because it didn’t have to be that way. It could have turned out that everybody just lost function equally as they got older.


That evidence made us look at people who didn’t have normal cognitive function. In our next studies , we looked at the medical records of 400 Alzheimer’s patients. On average, the bilinguals showed Alzheimer’s symptoms five or six years later than those who spoke only one language. This didn’t mean that the bilinguals didn’t have Alzheimer’s. It meant that as the disease took root in their brains, they were able to continue functioning at a higher level. They could cope with the disease for longer.


Q. So high school French is useful for something other than ordering a special meal in a restaurant?


A. Sorry, no. You have to use both languages all the time. You won’t get the bilingual benefit from occasional use.


Q. One would think bilingualism might help with multitasking — does it?


A. Yes, multitasking is one of the things the executive control system handles. We wondered, “Are bilinguals better at multitasking?” So we put monolinguals and bilinguals into a driving simulator. Through headphones, we gave them extra tasks to do — as if they were driving and talking on cellphones. We then measured how much worse their driving got. Now, everybody’s driving got worse. But the bilinguals, their driving didn’t drop as much. Because adding on another task while trying to concentrate on a driving problem, that’s what bilingualism gives you — though I wouldn’t advise doing this.


Q. Has the development of new neuroimaging technologies changed your work?


A. Tremendously. It used to be that we could only see what parts of the brain lit up when our subjects performed different tasks. Now, with the new technologies, we can see how all the brain structures work in accord with each other.


In terms of monolinguals and bilinguals, the big thing that we have found is that the connections are different. So we have monolinguals solving a problem, and they use X systems, but when bilinguals solve the same problem, they use others. One of the things we’ve seen is that on certain kinds of even nonverbal tests, bilingual people are faster. Why? Well, when we look in their brains through neuroimaging, it appears like they’re using a different kind of a network that might include language centers to solve a completely nonverbal problem. Their whole brain appears to rewire because of bilingualism.


Q. Bilingualism used to be considered a negative thing — at least in the United States. Is it still?


A. Until about the 1960s, the conventional wisdom was that bilingualism was a disadvantage. Some of this was xenophobia. Thanks to science, we now know that the opposite is true.


Q. Many immigrants choose not to teach their children their native language. Is this a good thing?


A. I’m asked about this all the time. People e-mail me and say, “I’m getting married to someone from another culture, what should we do with the children?” I always say, “You’re sitting on a potential gift.”


There are two major reasons people should pass their heritage language onto children. First, it connects children to their ancestors. The second is my research: Bilingualism is good for you. It makes brains stronger. It is brain exercise.


Q. Are you bilingual?


A. Well, I have fully bilingual grandchildren because my daughter married a Frenchman. When my daughter announced her engagement to her French boyfriend, we were a little surprised. It’s always astonishing when your child announces she’s getting married. She said, “But Mom, it’ll be fine, our children will be bilingual!”