Guardianes que dibujan puentes entre culturas...







Libros vs. e-Books



Estamos en un era que, para muchos lectores, trae ventajas, mientras que, al mismo tiempo, va en detrimento de aquellos amantes del libro de papel.


Unánimemente, los lectores consideramos el libro de papel, y es lógico que así sea, como el objeto que ha permitido y aún permite el mayor desarrollo cultural, científico y tecnológico de toda la historia de la humanidad. Por ello, muchos son reacios a recibir la información en un soporte diferente al del objeto libro, se resisten a creer que un pequeño aparatito electrónico sea capaz de almacenar en su memoria, centenares de textos.

Sin embargo, otros opinan que el libro clásico ya es obsoleto y desaparecerá en el futuro. Aseguran que tanto estudiantes como profesionales podrían viajar con toda una biblioteca electrónica en su bolsillo sin tener que llevar pesados manuales; que la ciencia y la tecnología se abren paso y que el e-Book desplazará y matará al libro clásico, al que todos conocemos.




Con el ulterior desarrollo del libro electrónico, en cierto modo disminuirían las dificultades para el lector. No sería necesario ir a la librería para comprar libros. En la memoria de un simple dispositivo electrónico o una computadora, se dispondría de centenares para leerlos cómodamente. Algunos de estos dispositivos ya presentan tan alta tecnología que el reflejo de sus pantallas se asemeja en alto grado al del papel.

Con la posible hegemonía del e-Book, se prescindiria de distribuidoras y librerías convencionales. Las bibliotecas estarían equipadas con computadoras programadas con los textos necesarios para el uso de los visitantes. Desaparecerían, por tanto, las estanterías abarrotadas de libros de todo tipo. Hoy en día, en algunos lugares del mundo, existen ya esas bibliotecas.



Ante tal situación, los gastos en servicios de impresión y distribución que encarecían al libro, desaparecerían, y los gastos de edición descenderían a gran escala. Por ende, se podrían adquirir estos libros a precios muy económicos. Hasta sería posible bajarlos impunemente de Internet ¡totalmente gratis!


La posibilidad de bajar libros de Internet incentivaría a la piratería y menoscabaría el verdadero valor de los libros, así como el prestigio de sus autores.

No distribución, no impresión, desaparición de librerías convencionales: ¿Es esto tan positivo? Con la desaparición de distribuidoras, librerías e incluso editoriales, surgiría un elevado desempleo en el sector. Los redactores, maquetadores, diseñadores, sufrirían los efectos. Estaría de moda la autoedición, lo cual pudiera ir en detrimento de la calidad de los libros.


Al desaparecer el libro clásico, desaparecerían también esas hermosas portadas, a veces obras de arte. Pero entonces ¿en qué consistiría la belleza del libro electrónico, del libro virtual?, porque el libro como tal no existiría, sino el dispositivo que lo archiva. No se podría regalar un libro firmado, sino un dispositivo electrónico que realmente no es el ideal para guardar como recuerdo.


Las grandes ferias del libro se convertirían en ferias de equipos electrónicos mucho más costosos. No se exhibirían libros, sino dispositivos de alta tecnología. La literatura que estos almacenen sería menos importante.

Lo cierto es que el formato digital empieza a coexistir con el analógico y lo razonable es pensar que habrá un equilibrio entre ambos. Tanto el libro en papel como el electrónico tienen como elemento común sus raíces. Ambos nacen del intelecto humano. Por tanto, los escritores jugarán un papel fundamental en el futuro del libro. Todo se iría modificando en la medida que aquellos vayan prescindiendo del libro impreso y precisamente parece que es lo que está ocurriendo. Debido a las dificultades actuales para publicar un libro de la manera convencional, lo más consecuente es el modelo electrónico.

1 comentario:

  1. Mi primer libro fue uno publicado en papel. Con los años, tuve la posibilidad de conocer (claro está, gracias a la piratería) varias obras que no conseguía en las librerías. Aun así, siempre disfruto leer libros publicados en papel: me gusta subrayarlos, escribir sobre ellos; no es lo mismo leer un libro desde la pantalla, siento que me agota leer un e-Book y hace que pierda el interés y abandone su lectura.

    ResponderEliminar